Entrenar con menstruación

Fecha: 07/04/2019 12:42:42
Categorías: Entrenamiento

No todo el mundo sabe qué y cómo sucede en una mujer cuando llega la menstruación. Evidentemente es algo que altera su rendimiento en entrenos, competiciones y cualquier práctica deportiva. Su impacto en el rendimiento es bastante grande. Se debe a la aparición de una hormona: los estrógenos.

Nota: en este artículo hablaremos de aspectos genéricos o básicos. Y puede ser que el comportamiento físico de muchas runners sea algo diferente a lo aquí explicado.

Los síntomas que aparecen

Sentirse más cansada. Notarse más lenta. Tener un humor que no es el mismo y entiendes por qué. Los estrógenos son la hormona sexual primaria de la mujer. Influyen en funciones muy importantes, desde el metabolismo para almacenar el glucógeno muscular a la formación ósea.

Fases

En los días que dura el ciclo menstrual el ambiente hormonal durante está cambiando constantemente. Según varían los niveles de estrógeno y progesterona. El proceso del ciclo comienza con la fase folicular. Son las dos primeras semanas, en las que el cuerpo está dominado por los estrógenos. La segunda fase es la luteal, que se produce durante la segunda quincena. Aquí comienza la ovulación en la que domina la progesterona (los estrógenos también están elevados en esta fase). Al final de esta fase, se inicia el periodo y vuelve a comenzar el ciclo. Cualquier mujer deportista que quiera conocerse bien deberá ir apuntando las fechas de su ciclo menstrual y los resultados de sus entrenos. Ello permitirá el ir ajustando los entrenamientos en función de sus ciclos hormonales con el objetivo de mejorar el rendimiento.

Cambian los resultados de los entrenos

Cuando los niveles de estrógenos estén más altos las mujeres se sienten mejor y su rendimiento mejora. Y cuando la progesterona está más presente el rendimiento, en principio, debe ser menor.

Cómo funciona

Cuando los niveles de estrógenos están altos, se puede aprovechar para entrenar de forma más duradera o intensa. El estrógeno aumenta el consumo de grasa, usándola como fuente de energía. Con ello no se consume tanto glucógeno, así que la fatiga se retrasa y la resistencia mejora.

Y si los músculos consumen menos hidratos de carbono durante la práctica deportiva, también necesitarán menos proteínas. Ya que la proteína sólo aporta energía de forma significativa para la contracción muscular, cuando la cantidad de glucógeno es baja.

Fuerza muscular

Una mujer suele tener hasta 20 veces menos testosterona que un hombre. Por lo que tampoco podrá llegar a tener la misma masa ni la misma fuerza muscular. Debido a que como van variando los niveles de estrógeno y progesterona durante el ciclo menstrual, se altera la capacidad de construir los músculos y recuperarse.

Por ello la recomendación básica es entrenar más en la fase folicular, en la que hay mayor cantidad de estrógenos. Y entrenar menos en la fase lútea. Planifica tu entrenamiento más duro del mes en la época de mayor reserva de glucógeno muscular.

Menstruación irregular

Hay mujeres que pueden entrenar a gran intensidad sin ver interrumpido su ciclo menstrual. A otras si se les interrumpe. Mucho entrenamiento, bajo peso corporal y practicar deportes de resistencia, llevan a aumentan las posibilidades de alterar el ciclo menstrual.

El hecho de conocerse mejor llevará a que una atleta pueda variar su alimentación y la intensidad de los entrenos. Evitando así que puedan producirse desequilibrios hormonales y la aparición a largo plazo de problemas en la tasa metabólica, la densidad ósea, la inmunidad, fertilidad o en el rendimiento deportivo en general.

Añadir un comentario

Iniciar Sesión

¡Producto añadido!

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y tu experiencia de compra.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra política de cookies.