Correr en solitario o correr acompañado

En este post os voy a contar como pasé de querer correr en solitario a necesitar correr acompañado con un grupo o con otra persona.

Por Alberto Navarro, Community Manager de BeUrbanRunning

 

Como en la vida, en el mundo del running también pasas por diferentes fases.

 

¿Corremos juntos? No, prefiero salir a correr solo

Eran mis inicios en este mundillo, empezaba a salir a correr de una forma más continuada. Como os conté en el post anterior, un día salí a correr con los runners del gimnasio, y no tuve una buena experiencia. No podía seguir su ritmo, sufrí como un campeón y me quede medio tirado a los pocos kilómetros.

A partir de ese momento, prefería salir a correr por mi cuenta. Yo ponía el ritmo, el recorrido, la distancia y la música. Salía sin reloj. Y de vez en cuando me llevaba el móvil para escuchar música y aprovechaba para poner alguna aplicación de running y controlar un poco las distancias.

correr en solitarios

En esa época tenía unas cuantas rutas por Madrid. Casa de Campo, Palacio Real, Dehesa de la Villa o si no tenía muchas ganas me subía al Canal de Isabel II.

Cuando salía no me preocupaba el ritmo, para que, no tenía prisa por llegar. Con estar a la hora de la cerveza me sobraba.

La verdad es que era un poco aburrido, pero no quería ir puteado otra vez. No quería correr a un ritmo donde iría sufriendo todo el camino. Tampoco quería retrasar a nadie o ir a un ritmo más lento (difícil ya que mi ritmo, rápido rápido no era).

Ya me encontraba capacitado para ir acompañado

Llevaba ya un tiempo corriendo, había decidido comprarme un reloj pulsómetro y GPS Polar 430. Las sensaciones que tenía eran buenas, mi ritmo habían mejorado notablemente y las tiradas que hacía eran más largas.

Era el momento de tirarme a la piscina, iba a volver a salir con los Runners del gimnasio, era miércoles por la tarde. La verdad es que estaba un poco nervioso, no sé si podría seguir su ritmo. Éramos un buen grupillo, hicimos unos 9 kilómetros a un buen ritmo y estaba contento. Sabía que podía salir a correr con ellos, ya no tendría que salir solo a correr.

Ahora disfrutaba el doble

Nos habíamos juntado un buen grupillo. Aunque variaba, como ya sabéis en verano hace mucho calor y en invierno mucho frio, pero sabía que el monitor salía si o si conmigo. Siempre íbamos de cachondeo, riéndonos y disfrutando de cada salida. De vez en cuando se nos iba de las manos, corríamos a un ritmo que no era muy normal (parecía que el monitor del gimnasio tenía prisa).

Otra vez a solas

Me fui a vivir a Londres. Esto conllevaba empezar de cero en una nueva ciudad y tener que volver salir a correr solo.

Tenía un trabajo donde tenía que estar de pie todo el tiempo, subiendo y bajando escaleras, con un horario cambiante y malo. Cuando llegaba a casa no tenía ganas de salir a correr y el tiempo tampoco acompañaba mucho.

Me obligué a salir a correr por lo menos dos veces a la semana. La verdad es que me aburría mucho, necesitaba correr con alguien, para poder hablar y que me marcara el ritmo.

Además las piernas se me cargaban demasiado. La distancia más larga que conseguí correr fueron 13 kilómetros, fue cuando dejé el trabajo y me apunte a clases de inglés.

Me convierto en Urban Runner

De nuevo en España.  Gracias a mi trabajo, tengo la oportunidad de entrenar con los dos grupos de Urban Runners, el de Alicante y el de Elche.  Clica aquí si quieres convertirte en Urban Runner.

De nuevo disfruto corriendo. Es una pasada correr con ellos, poder realizar rutas de trail, asfalto… Hasta las series se hacen menos duras que si las tuviera que hacer yo solo.

Todavía no he tenido la oportunidad de hacer ninguna carrera con ellos. Espero dentro de poco poder compartir kilómetros en algún evento.

Resumiendo todo esto, me encanta correr acompañado, ya que podemos ir dándonos caña los unos a los otros. Y compartir momentos únicos y hablar un poquito que si no se hace un poco aburrido.

¿Y tú, que prefieres, correr solo o con amigos?

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